Hoy es uno de esos días en los que deseo reírme. Hace tiempo que quiero actualizar la página pero, por H o por B, no puedo. Sin embargo, no quería que pasase más tiempo y como no me siento con ánimos de investigar para preparar alguno de mis artículos con bibliografía del blog, te dejo una recopilación de las frases tontas que me dijeron cuando estaba embarazada o era madre novata.

1. ¿Piensas dar pecho? (Ante mi respuesta afirmativa) ¡Pero luego se te caerán las tetas!

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La lactancia materna fomenta la conexión entre el bebé y la mamá.

Pues sí, luego se me caerán las tetas… ¡y también a ti! La ley de Gravedad no perdona y tarde o temprano, perdóname amiga, pero a ti también se te caerán. De hecho, si quedas embarazada y decides no amamantar, no tienes ninguna garantía de que no se te caerán los pechos así que desde aquí una recomendación: si escoges no dar pecho, que sea con otro fundamento más allá de lo estético porque de la fuerza de gravedad no escapa nadie.

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2. Ya cumpliste con Dios, tu marido y la patria (en referencia a mi deseo de hacer lactancia prolongada)

¿Eh? Yo no cumplí con nadie. Soy una mujer libre que elige lo que desea hacer y en ese momento, era dar lactancia prolongada. No entiendo qué tiene la gente en contra de dar teta. Se ven tetas en la televisión, en internet, en las publicidades, en las revistas, ¡incluso en la vía pública! y nadie se queja. Ahora, si sacas un pecho para alimentar a tu hijo, muchos se horrorizan.

No señores, yo no cumplo con mi marido, ni con Dios ni con la patria. Yo escojo libremente dar el pecho porque estoy convencida de que es lo mejor y si no eres de la misma opinión, bien por ti pero a mí no me molestes.

3. Si lo tienes mucho en brazos, se volverá un llorón.

¿Perdón? No creo que dar amor y sostén a un bebé implique convertirlo en cualquier clase de enclenque que el día de mañana no podrá hacer nada. Soy una convencida de que la crianza con apego es la mejor manera de criar hijos independientes y seguros. De manera sencilla creo que soy como un muelle y mis hijos barcos: ellos se van de paseo pero cuando lo necesiten, saben que siempre van a poder atracar aquí.

4. Estás buscando un hijo porque quieres llenar un vacío interno.

Esta es una de las frases tontas que me dijeron antes de quedar embarazada. No obstante, no podía omitirla. Me la dijo una amiga, sí, una amiga, cuando le conté que deseaba buscar un bebé. Sin palabras… Mis hijos no llenan un vacío interno sino que multiplican los colores con los que veo la vida.

5. ¿No te da asco dar teta ahora que ya come morcilla?

No, la verdad que no, darle pecho a mi hijo de un año no me da asco, al contrario me siento plena de poder brindarle alimento, protección, seguridad y amor. Vuelvo a lo mismo de antes: son elecciones, no sé por qué mucha gente cree tener la patria potestad para dar opiniones.

6. Cierra la puerta y ábrela por la mañana (de boca de un pediatra cuando le consulté porque mi hijo se despertaba mucho por las noches)

Colecho seguro: dormir con los hijos
Dormir con tu bebé es TU decisión. Sin embargo, debes tomar precauciones para practicar colecho seguro.

Evidentemente el profesional seguía el método Estivill al cual yo no adhiero (y eso que admito haberlo probado con mi primer hijo guiada por el médico que me hizo este comentario). Acostar a un bebé y cerrar la puerta hasta el día siguiente me parece un horror, perdón pero es así. Me parece cruel y peligroso. ¿Qué pasa si el bebé necesita algo, qué pasa si por nervios vomita, qué pasa si se ahoga…?

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7. Si tu hijo duerme en tu habitación, se acabó la intimidad.

Hello!!!!! Hay otros lugares en la casa, por favor abramos la mente y dejemos volar la imaginación.

8. ¿Por qué continúas dándole pecho si después de los seis meses ya no tienes leche sino agua?

Sí, lo sé, muchas de las frases tontas se relacionan con la lactancia materna. Di lactancia prolongada a mis dos hijos y recibí muchísimas críticas, por eso tantas frases en este post.

A ver, ¿por dónde empezar? Esa «información» no tiene ninguna base científica, de hecho la leche materna se transforma según las necesidades del bebé. Así, en los primeros días tenemos calostro y luego, leche. ¿Sabías que la leche de una misma toma varía del inicio al final? Así, al principio es más aguada para calmar la sed y al final, más grasa.

9. Cámbiale de pecho, ya han pasado 10 minutos.

Si bien es cierto que los niños mayores son capaces de vaciar un pecho en un minuto, los pequeños necesitan bastante más tiempo para hacerlo. Cambiarle de un pecho a otro si aún no lo ha vaciado, le priva de beber la leche más grasa y por ende, le dejará con hambre y sin todos los nutrientes que necesita.

10. Ya no eres la misma de siempre (en tono despectivo)

No, no lo soy. Ser madre me cambió. Si bien me reconozco porque hay cosas que son parte de mi esencia, hay otras que fueron mutando, que han cambiado a tal punto que ya no comprendo por qué antes era como era. En mi caso, estoy orgullosa de mi maternidad y sé que cambié, lo acepto y abrazo esos cambios. No es novedad para mí saber que cambié. Por el contrario, me considero una versión mejorada de mí misma.

¿Y a ti qué frases tontas te dijeron cuando estabas embarazada o eras madre novata?

Reflexión final: Seamos tribu, no nos critiquemos entre nosotras. Brindemos ayuda a otras madres y busquemos ayuda en ellas. La maternidad es agotadora y necesitamos ese compartir, ese saber que no somos las únicas, ese sentirnos parte de algo más grande que nosotras, esa sensación de hermandad entre madres.

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